Alfredo Sadel fue un cantante y compositor venezolano. Se le llamaba el Tenor Favorito de Venezuela. Su potente voz e innegable talento dieron la vuelta al mundo.

Caracas, el 22 de febrero de 1930, ve nacer a este famoso cantante llamado Alfredo Sadel. Comienza desde muy joven, con apenas 16 años a cantar en Radio Caracas Radio, para entrar luego en la Caravana Camel, programa de la época transmitido por la Radiodifusora Venezuela.

En ese momento le exigen cambiarse el nombre para hacerlo más fácil de recordar, así que Alfredo une su apellido, Sánchez con el de Gardel, cantante a quien admiraba, y forma Sadel, que es el nombre con el que se da a conocer.

Alfredo Sadel graba el pasodoble Diamante negro en 1948, dedicándoselo a los toreros famosos de entonces, y su fama empieza a extenderse, así que se le contrata para filmar una película llamada Flor del Campo en 1951. En 1953 viaja a los Estados Unidos y actúa en el Chateau Madrid de Nueva York. Sus presentaciones permanecen mas de 3 meses, lo cual supone un récord de taquilla. La televisión de ese país le invita a participar en el programa La hora de la comedia Colgate.

De vuelta en Venezuela en 1955, el sello musical RCA Víctor lo contrata para grabar el primer disco de larga duración de toda Latinoamérica: Mi canción, sencillo, por cierto, que se convierte en uno de sus grandes éxitos.

Viaja a México en 1956 para participar en los filmes Tu y la mentira y El ratón, pero terminado sus proyectos, regresa a Venezuela, donde, en compañía de otros actores talentosos funda la Asociación Venezolana de Artistas de la Escena.

La Metro Goldwyn Mayer lo llama a sustituir a Mario Lanza, cantante de ópera italiano, en 1958 y por esa razón se traslada a Estados Unidos de nuevo. Aprovecha su visita al país norteño para dejar su huella en el Ed Sullivan Show, el de mayor rating de la televisión norteamericana y en el Firestone Show de Nueva York.

Estando otra vez en Venezuela, en 1961, comienza su labor de cantante lírico con la zarzuela Los gavilanes, estrenada en el Teatro Nacional de Caracas. A finales de ese año va a Milán, Italia, con el fin de hacer perfeccionamiento vocal, y al completar el entrenamiento, se marcha a Nueva York, donde le esperarían para poner en escena la opera cubana Cecilia Valdéz.

Entre 1967 y 1968 realiza una gira por varios países de Europa y América con operas como Don Pasquale, El Barbero de Sevilla, Rigoletto, entre otras. La década de los 70, así como varios años de los 80 los pasa en temporadas de zarzuelas en Europa y América, visitando muchas veces en compañía de su amigo Aldemaro Romero, compositor y arreglista valenciano.

Da una serie de conciertos en el Teatro Teresa Carreño de Caracas en 1988 y 1989. En esa ciudad Alfredo Sadel muere el 28 de junio de 1989, con el dolor de todos los venezolanos, quienes le consideraban el Tenor Favorito de Venezuela.

Tal vez lo más significativo de Alfredo Sadel era la versatilidad que poseía para cantar. Era tan capaz de cantar una opera en italiano, como un buen joropo venezolano, y lo hacía con el mismo sentimiento y dedicación. El Teatro Nacional de Caracas ahora se llama Teatro Alfredo Sadel.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *